lunes, 26 de julio de 2010

Devotio

No hay nada más detestable que hacer las cosas por obligación o imposición. Yo no soy igual que el trabajo que desarrollo o lo que escribo, eso sería esclavismo igual que el poeta es un fingidor. Lo siento pero mi corazón es más de devoción con Alejandro Magno, Mr. Carnahan, -musitó Drevott- que, como elegido de los dioses murió joven en Babilonia, una tórrida mañana de Junio del año 323 A.C. en el día que, siglos después, la iglesia romana dedicaría a la advocación de San Antonio. "Es hermoso vivir con valor y dejar tras de sí una gloria imperecedera". Y este cuento se acabó.

3 comentarios:

  1. O quizá vivir con la consciencia de que todo
    se lo lleva el viento....
    Seguiré echando un ojo a tu blog.
    Un saludo Antonio

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  2. Antonio a mi también me gustas lo que escribes. Somos fingidores, reales y más reales puediendo hacernos como queremos ser.
    Un abrazo, y sí lo más difícil es tener valor para vivir con valor.

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  3. Hola Antonio,gracias por Cioran aunque prefiero a Bertrand Russell,cierro el blog
    Pickwickianos,está causando demasiados malentendidos en mi entorno.Realidad y ficción
    no quedan claros.quiza no debí jugar a ser Philip Marlow.Un saludo.

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